El Senado de Brasil aprobó este miércoles, en primera votación, una reforma constitucional que busca reducir la jornada laboral máxima de 44 a 40 horas semanales. La iniciativa obtuvo 75 votos a favor y uno en contra y representa una de las principales propuestas del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
El proyecto contempla el fin de la escala 6x1, un régimen que establece seis días de trabajo y uno de descanso. La reforma propone garantizar dos días de descanso por semana, preferentemente uno de ellos el domingo, sin reducir los salarios. La implementación sería gradual: primero, la jornada máxima bajaría a 42 horas semanales y, un año después, llegaría a las 40 horas.
La iniciativa cuenta con el respaldo de amplios sectores de la población y busca beneficiar a millones de trabajadores, especialmente de áreas como el comercio, los servicios y el transporte. Sin embargo, representantes empresariales advierten que la reducción horaria podría elevar los costos laborales y repercutir en los precios. Para convertirse en enmienda constitucional, el texto debe superar también la segunda votación en el Senado.