Nicolás Agustín Albaca Romano, un efectivo policial de 23 años, murió tras recibir un disparo mientras cumplía funciones en una garita de San Miguel de Tucumán. El joven había sido trasladado de urgencia al Hospital Centro de Salud donde estaba internado hace una semana.
El policía Benjamín Díaz, que se encontraba junto a la víctima, habría declarado inicialmente que el disparo se produjo de manera accidental mientras manipulaba su arma reglamentaria.
www.canal5tucuman.com.ar