Según Timerman, los mercados suelen anticiparse a los acontecimientos políticos y evalúan escenarios con varios meses de antelación. En ese sentido, señaló que el principal riesgo no radica en la figura de Manuel Adorni, sino en las consecuencias políticas que el escándalo pueda generar sobre la estabilidad y las expectativas futuras.
"Hoy los inversores no están mirando muy de cerca el caso, pero a medida que las encuestas empiecen a mostrar otra cosa, sí va a impactar", sostuvo el especialista.
Aunque actualmente los mercados mantienen una postura de cautela y relativa calma, Timerman remarcó que la prolongación del conflicto sin una resolución clara genera incertidumbre y puede convertirse en un factor de volatilidad si afecta el escenario político del Gobierno.
Los especialistas coinciden en que, por ahora, el impacto económico es limitado, pero advierten que cualquier cambio en la percepción política podría trasladarse rápidamente a las expectativas de los inversores y a la dinámica de los mercados financieros.