El segmento de leasing y factoring es el único que no mostró incrementos en sus incumplimientos. Su irregularidad se ubicó en el 4,7%, respaldada por garantías reales y una cartera integrada principalmente por clientes corporativos.
La morosidad familiar alcanzó un récord histórico del 10,6% en enero de 2026 y subió al 11,5% en marzo, de acuerdo con el relevamiento privado. En el mercado no bancario, el promedio llegó al 26,9%. Las fintech registraron una mora del 26,2% y un indicador total del 30,5%, mientras que los incumplimientos bancarios en Tucumán promediaron el 8,5%.
Las perspectivas para los próximos tres y seis meses no anticipan una mejora rápida. Aunque la inflación mensual descendió hasta una franja estimada de entre el 1,9% y el 2% hacia mediados de año, las tasas pasivas nominales de referencia permanecieron alrededor del 22%.
La desaceleración inflacionaria puede hacer que las cuotas fijas resulten más pesadas en términos reales. Quienes tomaron préstamos a tasa fija durante 2025 deberán afrontar pagos cuyo peso relativo sobre los ingresos será mayor, lo que dificultará una reducción inmediata de la morosidad.
El informe proyecta que la mora bancaria permanecerá en una “meseta crítica” de entre el 8,5% y el 10% en Tucumán, mientras que a escala nacional oscilaría entre el 10% y el 12%. En el mercado extrabancario se mantendría entre el 25% y el 27%.
En este último segmento, la posibilidad de recuperar los créditos dependerá de la disposición de las entidades para refinanciar o reestructurar las obligaciones. Para los autores, con el 24,1% de la masa salarial comprometida y una deuda acumulada equivalente a 2,5 sueldos, ya no existe espacio estructural para seguir utilizando el financiamiento como motor del consumo.
El problema trasciende a Tucumán. Un estudio del Centro de Economía Política Argentina estimó que cada persona en mora debe, en promedio, $3 millones al sistema bancario. Si se suman las obligaciones bancarias y no bancarias, la deuda media es de $ 1,5 millón.
La provincia de Buenos Aires concentra aproximadamente 2,2 millones de morosos; Córdoba, 500.000; Santa Fe, 400.000, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 340.000. El aumento de los incumplimientos de familias y pequeñas y medianas empresas ganó así un lugar central en la agenda económica.
Una encuesta de QSocial indicó que la mitad de la población manifiesta cansancio y preocupación frente al endeudamiento. Otro relevamiento, elaborado por el Banco Provincia de Buenos Aires, determinó que cuatro de cada 10 jubilados contrajeron deudas durante los últimos dos años.
“La inflación bajó, pero las tasas siguieron altas. Buena parte del problema se explica por el vicio de prestar caro. Es una crisis en parte autogenerada”, evaluó el especialista Leonardo Ferrucci al analizar el crecimiento de la morosidad en tarjetas de crédito y préstamos personales.