La Fiscalía de Bolivia dictó este miércoles la orden de detención contra el exmandatario Evo Morales, en el marco de una investigación por presunta implicación en los masivos bloqueos de carreteras y protestas registrados entre mayo y junio que exigían la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
La medida, emitida por el fiscal Brayan Melgar, le atribuye a Morales los delitos de terrorismo, alzamiento armado, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentados contra la seguridad de los servicios públicos y medios de transporte. Los bloqueos provocaron graves desabastecimientos de alimentos y combustibles, pérdidas por más de 3.000 millones de dólares y la muerte de 16 personas.
"No nos van a intimidar. Seguiremos luchando junto al pueblo", respondió de inmediato Morales desde su refugio en la región de Chapare. La causa contra el líder cocalero se inició a partir de una denuncia presentada por líderes cívicos de Santa Cruz a la que luego se sumó el Ministerio del Interior.