Personal policial fue a buscarla para llevarla a la dependencia y que pueda formalizar la denuncia. Luego, un grupo de agentes la acompañó a su domicilio para que busque sus cosas con el fin de irse a otra ciudad por seguridad.
Sin embargo, cuando llegaron a la casa, se encontraron con el hombre sentado al costado de la propiedad, alcoholizado y rodeado de bolsos. En su mano tenía un revólver y una escopeta. Al verla llegar, levantó el arma, le dijo “esto es para vos” y se disparó en la cabeza.
Mientras preservaban la escena y buscaban un testigo de actuación por orden de la Fiscalía, los policías fueron hasta la casa del vecino al que el agresor celaba y allí se encontraron con una escalofriante escena: el hombre de 69 años estaba muerto con un disparo de arma de fuego.
A partir de ese hallazgo, la causa dio un giro aún más grave. La principal hipótesis de los investigadores es que el crimen estuvo motivado por los celos y la violencia de género. Ahora buscan reconstruir los movimientos del agresor antes de que intentara quitarse la vida y determinar con precisión cómo ocurrió el homicidio.