Hoy en el encuentro entre República Checa y Sudáfrica por la segunda fecha del Grupo A se produjo un hecho sin precedentes.
Por primera vez una terna arbitral femenina de la misma nacionalidad dirigió un encuentro en una Copa del Mundo.
Tori Penso fue la jueza principal y estuvo acompañada por Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt como asistentes.