Después de casi 60 años, la editorial que publicó a Quino, Roberto Fontanarrosa y Rodolfo Walsh baja la persiana y se despide con una carta a sus lectores.
En su stand de la Feria del Libro, el sello histórico liquida su catálogo y deja un mensaje claro: el mundo editorial cambió, sus autores tomaron otros rumbos y sostener un proyecto independiente se volvió cada vez más difícil.
Sin sus títulos más emblemáticos y atravesada por la crisis del sector, la editorial cierra un ciclo que marcó generaciones de lectores en Argentina.