La iglesia católica celebra el día de San Juan Bautista, patrono del Bautismo por el cual borramos el pecado original, los enfermos y pobres. La misión de Juan fue la de profetizar sobre el amor y la justicia, por tal motivo, Juan es el más grande de entre todos los profetas que existieron, su sencillez y humildad lo caracterizaron, pero también su estilo de vida, austera y llena de fe.
Se dice que invocando al Santo en su noche dedicada con fe, cura todos los males y alejas las malas energías convirtiendo en buenas vibras para el bien de quienes lo rezan.