El tunel en Brasil transformará la movilidad en la región, pasando justo debajo de donde navegan a diario las embarcaciones del mayor complejo portuario brasileño.
El túnel medirá un total de 1,5 kilómetros, de los cuales 870 metros quedarán sumergidos en el estuario.
Lo más impactante será el ahorro de tiempo, ya que un trayecto que hoy toma unos 50 minutos se resolverá en menos de 5 minutos.
Además de agilizar el tráfico con sus tres carriles por sentido, el proyecto contará con espacio adaptado para transporte público, peatones y ciclistas.