El presidente de Estados Unidos llevó el domingo su reciente impulso por cambiar nombres a un nuevo objetivo, al sugerir que el estado de Nuevo México podría convertirse en "Nueva América".
"Mucho más prestigioso y hermoso para la gente de ese estado potencialmente increíble. Guau, ¡me encanta!", publicó en sus redes sociales.
Algunos medios estadounidenses señalaron que la idea se originó como una broma en internet.