De acuerdo con la investigación, los ocupantes aprovecharon la gran extensión de los inmuebles y la presencia de cultivos de caña de azúcar para ingresar sin ser advertidos. La altura y extensión de las plantaciones dificultaban el control de la totalidad de los terrenos por parte de los cuidadores.
Una vez dentro de las fincas, comenzaron a destruir los cultivos utilizando machetes y palas, provocando importantes daños en las plantaciones. Luego, con la intención de permanecer en el lugar, delimitaron distintos sectores mediante palos, alambres y cintas.
Posteriormente, instalaron casillas precarias dentro de los terrenos, avanzando con la ocupación de las propiedades. La Fiscalía sostuvo que los ocupantes continúan en esos lugares pese a que no contarían con autorización de los propietarios.
Ante esta situación, el Ministerio Fiscal solicitó como medida principal la restitución provisoria de los inmuebles, con el objetivo de que los terrenos sean devueltos a sus titulares y se detenga el perjuicio generado por la ocupación y los daños ocasionados en los cultivos.