La intervención consistió en la colocación de un dispositivo diversor de flujo endovacular, una tecnología que se implanta dentro del aneurisma para excluirlo de la circulación sanguínea, favoreciendo su cierre de manera segura y mínimamente invasiva. El procedimiento se realiza mediante una pequeña punción arterial, sin necesidad de cirugía abierta, lo que reduce significativamente los riesgos y acelera la recuperación del paciente.
En este caso, el equipo realizó además una técnica denominada transcirculación, que consiste en acceder al aneurisma a través de un recorrido vascular complejo, ingresando por una arteria del circuito anterior del cerebro para alcanzar el circuito posterior, donde se encontraba la lesión.
Fernández explicó que este tipo de procedimientos requiere un alto nivel de especialización, además de equipamiento de última generación y dispositivos específicos. «Contamos con la tecnología necesaria, los insumos adecuados y un recurso humano altamente capacitado para realizar este tipo de intervenciones complejas», afirmó.
El especialista resaltó además que este procedimiento representa un hito para la medicina regional, ya que es el tercer caso en Latinoamérica realizado con esta técnica y fue concretado íntegramente en el Hospital Padilla.