La Policía Federal secuestró una importante colección de cartas, fotografías, libros y documentos históricos que estaban siendo ofrecidos en una casa de subastas de la Ciudad de Buenos Aires. El material, vinculado a destacadas figuras de la historia argentina, tenía una base de venta cercana a los 100.000 dólares.
La investigación quedó bajo la órbita del juez Ariel Lijo, quien dispuso el resguardo inmediato de los elementos y ordenó una serie de peritajes para determinar su origen, autenticidad y valor patrimonial.
Mientras avanzan las actuaciones judiciales, toda la documentación será trasladada y preservada en una dependencia policial como depósito judicial. El objetivo es garantizar su conservación hasta que la Justicia defina los próximos pasos de la causa.