La situación se suma a otros episodios registrados en las últimas semanas, como el de una cosechadora que quedó hundida en un cañaveral en la zona de Los Agudo, lo que reavivó el reclamo de pequeños y medianos productores para que se autoricen quemas controladas de caña bajo protocolos específicos.
Los cañeros aseguran que las inundaciones dejaron numerosos lotes anegados y con suelos demasiado blandos para el ingreso de maquinaria pesada, complicando seriamente la cosecha mecanizada. Ante este escenario, sostienen que la quema controlada es, para muchos minifundistas, la única alternativa viable para poder cumplir con la zafra.
Mientras tanto, el Gobierno provincial analiza la implementación de un protocolo especial que permita esta práctica bajo estrictas condiciones, en medio del debate por las restricciones vigentes y el impacto ambiental que genera la quema de cañaverales.
La zafra 2026 avanza entre el barro y las dificultades, reflejando la compleja realidad que atraviesan cientos de productores tucumanos.
Video el TUCU.