Noruega se convertirá en el primer país europeo en restringir de forma explícita el uso de inteligencia artificial generativa en las escuelas primarias. A partir del próximo curso académico, los estudiantes de entre 6 y 13 años no podrán utilizar herramientas como ChatGPT durante las clases, una decisión con la que el Gobierno busca reforzar el aprendizaje tradicional y revertir la caída en los resultados educativos.
El anuncio fue realizado por el primer ministro, Jonas Gahr Støre, quien sostuvo que los alumnos más pequeños deben concentrarse en desarrollar habilidades fundamentales como la lectura, la escritura y las matemáticas antes de incorporar tecnologías avanzadas a su formación.
La medida supone un cambio de rumbo para uno de los sistemas educativos más digitalizados de Europa y llega en un momento en que las principales empresas tecnológicas promueven el uso de asistentes basados en inteligencia artificial en las aulas.