El hecho le provocó quemaduras en gran parte del cuerpo y quedó en estado crítico. Rápidamente fue trasladado al Hospital Regional, donde quedó en terapia intensiva hasta que se confirmó su fallecimiento.
Según explicó el subcomisario Pablo Cabrera, jefe de bomberos de la Policía de Río Grande, en declaraciones a TV Pública Noticias, el estallido se produjo por una “deflagración” causada por la acumulación del gas de una garrafa en el domicilio de Pasaje Lauja al 200. “Es una explosión de magnitud leve”, precisó el funcionario, aunque aclaró que la violencia fue suficiente como para derrumbar por completo la estructura y desplazar puertas y ventanas.
La onda expansiva despidió maderas y chapas por todo el perímetro, algunos de cuyos fragmentos impactaron contra vehículos estacionados en las inmediaciones. No se registraron daños en viviendas aledañas. “Se generó un principio de incendio que fue rápidamente controlado”, agregó Cabrera. En el lugar trabajaron además peritos de la Comisaría Cuarta de la Policía provincial.
Vecinos y personal de emergencia extrajeron a Corvalán de entre los escombros. Además de las quemaduras en el 80% del cuerpo, el joven presentaba un grave compromiso en las vías aéreas internas, por lo que los médicos debieron conectarlo a respiración mecánica desde el primer momento. Durante casi una semana le realizaron limpiezas quirúrgicas permanentes y analgesia para tratar las lesiones. Su estado fue descrito en todo momento como sumamente delicado. Finalmente, pese al esfuerzo sostenido del personal del Hospital Regional, Corvalán falleció en la noche del viernes a causa de la gravedad de las lesiones.