Según informaron las autoridades en el lugar, la apertura cuenta con restricciones específicas: solo está permitido el paso de tránsito liviano, como autos y camionetas. Los vehículos pesados, incluyendo camiones de reparto o furgonetas que abastecen a los comercios de la zona, tienen el acceso restringido y deberán realizar desvíos obligatorios por Virgen de la Merced o dirigirse hacia la calle 24 de Septiembre.
El origen del conflicto se remonta a un mes atrás, cuando se reportaron desprendimientos de mampostería y grietas profundas en la fachada de la antigua propiedad lindera a LV7. Si bien los peritos determinaron que la estructura está severamente dañada, descartaron un riesgo de colapso inminente, lo que permitió esta reapertura gradual. No obstante, los propietarios del inmueble han recibido un ultimátum para definir en el corto plazo si realizarán una refacción integral o si procederán a la demolición definitiva para evitar tragedias.
La medida tiene un impacto directo en la fluidez del tránsito, especialmente en las "horas pico" escolares, ya que evita el embudo vehicular que obligaba a los conductores a desviarse hasta la 24 de Septiembre. Asimismo, la noticia fue recibida con alivio por los comerciantes locales, en particular por una playa de estacionamiento de la cuadra que estuvo inoperativa un mes entero al no contar con un acceso secundario, y que desde hoy finalmente pudo volver a trabajar.