Según explicó, San La Muerte tendría origen en un monje jesuita que ayudaba a los enfermos y necesitados, convirtiéndose con el tiempo en una figura de gran devoción popular, especialmente en provincias del norte argentino y el litoral.
Sin embargo, alrededor de este culto también existen muchas polémicas y temores. Diversas personas sostienen que algunos brujos o practicantes de magia utilizan imágenes de San La Muerte para realizar trabajos negativos o rituales relacionados con la oscuridad. En muchos casos, se menciona a sectores vinculados a la umbanda como quienes más recurren a estas prácticas.
A pesar de ello, los devotos remarcan que no debe confundirse la fe popular con quienes utilizan símbolos religiosos para hacer daño. “La fe verdadera no busca perjudicar a nadie”, expresan muchos creyentes, que aseguran venerar a San La Muerte como símbolo de protección, justicia y acompañamiento espiritual.
La discusión volvió a instalarse en redes sociales, donde algunos defienden la libertad de culto y otros cuestionan la expansión de estas prácticas en distintos puntos del país.