El tratamiento incluyó procedimientos quirúrgicos y un abordaje nutricional especializado. La doctora Luciana Russo, médica nutricionista, explicó que se implementó un soporte progresivo por vía oral y enteral: “Fue un desafío para todo el equipo. Hoy la paciente puede continuar el tratamiento en su domicilio, con un seguimiento estricto, lo que favorecerá su crecimiento y calidad de vida”.
Desde el Servicio de Cirugía Pediátrica, el doctor Cristian Villalonga, jefe del área, subrayó el trabajo interdisciplinario: “Se trató de una patología de rara presentación que requirió la intervención conjunta de cirujanos, pediatras, gastroenterólogos, nutricionistas e imagenólogos. Todo el diagnóstico y tratamiento se realizó en el Hospital de Niños, con consultas al Hospital Garrahan que confirmaron que no era necesario el traslado”.
En el mismo sentido, la doctora Rosana Burdet, cirujana infantil, explicó que el cuadro inicial se presentó como un abdomen agudo sin causa evidente: “Fue necesario realizar múltiples estudios y cirugías exploratorias para llegar al diagnóstico. Esto implicó un trabajo coordinado permanente entre los distintos servicios, lo que permitió avanzar de manera segura y efectiva”.
Por su parte, Érica Vega, madre de Lara, expresó su profundo agradecimiento al equipo de salud: “No tengo palabras para agradecer. Desde los médicos hasta el personal de limpieza, todos nos acompañaron. Hoy volvemos a casa con esperanza, sabiendo que vamos a seguir con los controles y el tratamiento, pero en familia”.