Quiero ser claro: el programa Pre-lluvia funcionó. El trabajo preventivo realizado durante meses permitió que hoy estemos hablando de zonas anegadas y no de casas inundadas, como ocurrió en 2017. No hay obra que detenga por completo a la naturaleza cuando se manifiesta con esta intensidad, pero sí hay decisión política para reducir daños y estar preparados.
Por instrucciones del gobernador Osvaldo Jaldo, vinimos a supervisar personalmente que la asistencia llegue a cada familia que lo necesite. El Estado no se queda en los comunicados: está presente, acompaña y da respuestas. Ya se dispuso una base operativa en Simoca para concentrar recursos como alimentos, agua y colchones, y se enviaron maquinarias para trabajos de emergencia.
No hay rutas cortadas ni familias aisladas, aunque sí caminos anegados por la gran cantidad de agua caída. En Atahona, solo dos familias debieron ser reubicadas de manera preventiva y el resto permanece en sus hogares, con acompañamiento permanente de la comuna y la Provincia.
Cuando la naturaleza avanza con esta fuerza, la prudencia y la presencia son fundamentales. Y lo que realmente ayuda a la gente es estar a su lado, escuchar, asistir y trabajar juntos para que el impacto sea el menor posible", cerró en redes oficiales
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