Te saludamos Madre Santísima del Valle, en este día tan especial, en que la Creación toda agradece tu SÍ a Dios. Que al elegirte y por tu obediencia te preservó de la mancha del pecado. En tu vida no faltó el amor, sobreabundó tanto como las gracias que recibiste. Te agradecemos por todas las gracias y misericordia que recibimos por tu intercesión. Recibe Madre Inmaculada las pequeñas ofrendas de nuestro amor.
ݐ0ݐܰݐͰݐ¨ ݐݰݐž ݐ°ݐȰݐǰݐ̰ݐڰݐ0ݐ˰ݐڰݐܰݐƒӰݐ§ ݐš ݐͰݐΰݐްݐ̰ݐͰݐ˰ݐš ݐҰݐރѰݐȰݐ˰ݐš ݐݰݐްݐ¥ ݐհݐڰݐŰݐŰݐž
Postrado humildemente a tus pies,
¡oh Virgen Santísima del Valle!
vengo, a pesar de mi indignidad,
a elegirte por Madre, abogada y protectora,
ante Jesús, tu Hijo divino,
para amarte, honrarte y servirte fielmente
todos los días de mi vida.
Alcánzame de Jesús
un vivo horror al pecado;
la gracia de vivir y morir
en la fe más viva,
en la esperanza más firme,
en la caridad más ardiente y generosa.
¡Oh Virgen del Valle!
Dame el consuelo
de que en la hora de mi muerte,
entregue mi alma en tus manos,
y sea conducido por ti
a la gloriosa inmortalidad.
Amén.
¡ݐհݐ°ݐϰݐš ݐŰݐš ݐϰݐΰݐ˰ݐš ݐ² ݐ˰ݐ°ݐưݐɰݐ°ݐš ݐ°ݐȰݐǰݐܰݐްݐɰݐܰݐƒӰݐ§!
¡ݐհݐ°ݐϰݐš "ݐ˰ݐš ݐȰݐǰݐưݐڰݐܰݐΰݐŰݐڰݐݰݐš" ݐͰݐΰݐްݐ̰ݐͰݐ˰ݐš ݐҰݐރѰݐȰݐ˰ݐš ݐݰݐްݐ¥ ݐհݐڰݐŰݐŰݐž!
¡ݐհݐ°ݐϰݐš ݐŰݐš ݐ̰ݐڰݐݰݐ˰ݐž ݐݰݐž ݐðݐ°ݐȰݐ¬!
❤❤❤