El influencer, que vivía en un departamento de lujo en Barrio Norte, se había hecho popular en redes sociales por mezclar humor con crítica social. En varios de sus videos, Paredes ironizaba sobre los trámites migratorios e incluso llegó a bromear con que “se casaría con una tucumana para conseguir la residencia”.
Durante el último año, sus publicaciones causaron controversia al cuestionar gestiones municipales y denunciar fallas en servicios públicos de Tucumán.
De acuerdo con fuentes cercanas a Migraciones, su caso fue revisado con mayor detalle a raíz de esas publicaciones, lo que finalmente derivó en la orden de expulsión.