La funcionaria describió la estrategia de los responsables como una tortura psicológica, al señalar que planean entregar la grabación "en pedacitos, como si fuese una serie". Además, enmarcó el episodio dentro de una ofensiva mayor contra el Gobierno. "No podemos ser ingenuos, nos quieren mover la economía, hacer subir el precio del dolar, todo es contra el gobierno. Nos tiran piedras en cada acto que vamos, ahora nos tiras audios grabados en la propia casa de gobierno", manifestó.
Bullrich también reveló las estrictas medidas de seguridad que ya se toman en el Ejecutivo para evitar filtraciones, al confirmar que "en las reuniones de gabinete ningún funcionario entra con el teléfono". Finalmente, prometió una dura respuesta del Gobierno ante lo que considera un ataque de "la mafia". "La verdad no se defiende sola. Vamos a defender la verdad a muerte", concluyó.