El joven de 16 años sufrió la extirpación del bazo y heridas en su rostro. Ahora con el amor y el cuidado de sus seres queridos, podrá ir recuperándose con los controles médicos correspondientes.
"Quiero agradecer infinitamente a cada uno de los profesionales y empleados de los hospitales Regional y Padilla por la asistencia y el cuidado de mi hijo. Sin ellos y sin Dios nada hubiera sido posible. Gracias a todos de corazón, gracias a los que nos acompañaron en este tremendo momento" expresó José, padre del menor.